Muchos propietarios de hoteles en Ecuador se enteran de que necesitan un permiso ambiental cuando el municipio se los pide para renovar sus permisos de funcionamiento. En ese momento surge la duda: ¿basta con un Certificado Ambiental o se requiere un Registro Ambiental para hotel? La respuesta no depende del tamaño del establecimiento ni de cómo lo percibe el propietario, sino de la actividad económica registrada en el RUC.
Hace poco acompañamos a un hotel que llevaba varios años en funcionamiento, con 31 habitaciones, una capacidad de 62 huéspedes, seis trabajadores y una pequeña cafetería para uso de sus clientes. El municipio le solicitó un documento ambiental y el propietario estaba convencido de que le correspondía un Certificado Ambiental, por tratarse de un hotel sencillo y fuera del catastro turístico.
¿Qué permiso ambiental necesita un hotel?
Lo primero fue revisar las actividades económicas que constan en el RUC, cada una con su código CIIU. Al ingresar el código de la actividad de alojamiento en el SUIA, el sistema arrojó automáticamente un Registro Ambiental de bajo impacto. Esta categorización no es modificable: no depende de si el hotel está bajo control del Ministerio de Turismo o de la Intendencia, ni de que la cafetería sea pequeña.
Explicarle esto al cliente desde el inicio es clave. En Ecuador existen tres tipos de permisos ambientales: el Certificado Ambiental para actividades de impacto no significativo, el Registro Ambiental para proyectos de bajo impacto y la Licencia Ambiental para actividades de mediano y alto impacto. En el caso de los hoteles, lo habitual es el Registro Ambiental.
Levantamiento de información del establecimiento
Un Registro Ambiental exige conocer a fondo cómo opera el hotel. Para ello enviamos un cuestionario de levantamiento de información con datos como número de habitaciones, áreas que lo conforman, capacidad máxima, servicios, consumo de agua y energía eléctrica, uso de gas y tipo de desechos generados. Pedimos especial atención a las unidades en que se solicita cada parámetro de consumo.
Con las respuestas en mano, contrastamos la información y aclaramos cada inconsistencia. Por ejemplo, el número de habitaciones con ducha eléctrica y calefón no sumaba el total, y fue necesario confirmar que el resto de habitaciones no contaba con agua caliente. También verificamos los consumos declarados con las planillas de luz y agua potable.
En esta etapa también se identifican aspectos que luego se evalúan en el diagnóstico:
- Aguas residuales: conexión al sistema de alcantarillado municipal.
- Aceite usado de cocina: almacenamiento y entrega a un gestor.
- Trampa de grasa: limpieza y destino de la grasa retirada.
- Gas licuado: tipo de instalación, capacidad y consumo para calefones, cafetería y secadoras.
- Desechos sólidos: tipo de residuos y área de almacenamiento.
Ubicación y certificado de intersección
Con la ubicación exacta del establecimiento generamos las coordenadas del área del proyecto y obtuvimos el certificado de intersección, que confirma si el predio se encuentra dentro de áreas protegidas o zonas de restricción. A pedido del cliente, se lo entregamos antes de finalizar el trámite, ya que algunos municipios lo solicitan mientras el Registro Ambiental está en proceso.
Si necesita las coordenadas de su establecimiento en el formato que solicita el SUIA, puede obtenerlas en nuestro Geoportal Ambiental.
Hoteles en funcionamiento: Diagnóstico Ambiental y Plan de Acción
Este es el punto que más sorprende a los propietarios. Cuando el hotel ya está operando, el SUIA no lo trata como un proyecto nuevo: además del Registro Ambiental, se debe presentar un Diagnóstico Ambiental, que evalúa el cumplimiento actual de la normativa, y un Plan de Acción para corregir los incumplimientos encontrados.
Para sustentar el diagnóstico solicitamos un registro fotográfico del estado actual de las instalaciones: fachada, cocina, cafetería, trampa de grasa, habitaciones y baños, área de cilindros de gas, calefones, generador eléctrico, lavandería, bodega de insumos de limpieza, área de desechos, señalética, extintores, terrazas y cisternas. Las fotografías con buena iluminación facilitan la revisión por parte de la autoridad.
Firma electrónica del titular
Durante el proceso, el titular debe firmar electrónicamente varios documentos desde su cuenta del SUIA: el reporte preliminar de información, el Diagnóstico Ambiental y el Plan de Acción. Contar con una firma electrónica vigente y saber usarla agiliza mucho el trámite; en este caso, cada firma se gestionó guiando al cliente paso a paso.
Pago de tasas y emisión del Registro Ambiental
Con el proceso técnico concluido, el titular debe pagar las tasas administrativas a la autoridad ambiental competente, que en este caso era el GAD provincial. Luego de la validación del pago por parte de tesorería y de la firma del director de gestión ambiental, se emitió la Resolución y la Ficha Ambiental del Registro Ambiental.
Desde la entrega de la información hasta la emisión del permiso transcurrieron ocho días hábiles. La validación del pago y la firma de la autoridad son etapas que no dependen del consultor, por lo que conviene considerarlas al planificar los plazos que exige el municipio.
Obtener el permiso no cierra las obligaciones del hotel: al primer año debe presentar su Informe Ambiental de Cumplimiento (IAC). Si quiere conocer el procedimiento general, revise nuestra guía Cómo obtener tu Registro Ambiental en el SUIA.
Si prefiere que nosotros gestionemos el Registro Ambiental de su hotel, el costo de nuestro servicio es de USD 230 con IVA incluido, incluida la generación de las coordenadas. Este valor no incluye las tasas administrativas que se pagan directamente a la autoridad ambiental, que en este caso fueron de USD 180.